No me gustan las obras, ¡y menos las que están haciendo debajo del balcón de mi casa! Hacen ruido desde las nueve de la mañana hasta las siete de la tarde, todo el día levantando la acera...
¡Coño, que hay gente que intenta dormir! Tengo el tacatacatacatacatacataca... del cacharro que usan incrustado en los timpanos y no puedo evitar gruñirle a la hormigonera cada vez que me asomo a la ventana. Si es que cada vez que creo que han parado corro raudo a tirarme en el sofá para recuperar fuerzas y en cuanto me quedo dormido... ¡tacatacatacatacatacatacatacataca!
Y encima hace tanto calor... Vamos, que en cuanto los obreros se marchan yo caigo rendido este donde este por lo que esclava-humana me encuentra durmiendo en los sitios mas inverosímiles, sobre todo en la ventana de la cocina, el sitio más alejado del ruido. Y como muestra un botón:

4 comentarios:
Ay! los humanos y sus locuras. No sé como pueden vivir entre tanto ruido y tanto polvo.
Paciencia Merlín que no hay mal que dure 100 años!
Saludos felinos!
Pobrecito Merlín, ni chance te dan de soñar con tu princesa :)
Shhh duermase niño, duermase ya...
Uich! Cuidado Merlín con las alturas, que sabes que no son buenas.
¿Has descansado ya un poquito?
Ronroneos,
Luna y Zeus
PD. Cuando quieras estás invitado a pasar unos días en el piso nuevo, que aquí no hay ruidos.
Tranquilo Merlín, piensa que pronto llegará el frío y las mamis cerrarán las ventanas... Al menos no tendrás que oir el molesto "tacatactacataca"...
Ronroneos,
Puça y Mistu
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